Archivo de octubre de 2008

Ceci, o de cómo hacer hablar al silencio

Jueves, 16 de octubre de 2008

     Ceci es pequeñita y curranta.

     Se dedica a que las personas se comuniquen. Eso ha hecho toda la vida. Lo hace de cine.

     Un día, se empeñó en aprender Lengua de Signos, y de repente miles de antiguos silencios se pusieron a hablar con ella. Y Ceci decidió dedicarse a ellos. Trabaja en la Confederación Nacional de Personas Sordas, y hoy nos cuenta esto.

 

Hola, José:

Ayer fue la presentación "en sociedad" del primer Diccionario Normativo de la LSE, que puede consultarse a través de DVD, web y teléfono móvil. Es el proyecto que llevo coordinando desde finales de 2002. Intenté mandarte una invitación pero el correo me dio problemas, por eso pruebo ahora con tu dirección en la web a ver qué pasa.

Fue increible, emocionante, ver valorado el trabajo por los expertos de la RAE, del Instituto Cervantes y la Ministra de Educación.

Te envío una foto y un enlace para que puedas verlos, aunque si metes diccionario normativo lse en el Google te saldrán más de 30 links porque ha tenido una gran difusión:

RTVE
El Mundo

Besitos,

Ceci

 

 

 

 

 

 

     Sólo un par de líneas, pero cuántos años de trabajo, y cuánto amor. Yo he estado allí y lo he visto.

 

     Existen, de verdad, personas que se dan a los demás con los brazos tan abiertos que les cabe el Cielo dentro. Esa es mi Ceci.

 

     Un beso, guapa.  :-)

 

Jose

De nuevo: Los 100 que pueden arreglarlo

Martes, 14 de octubre de 2008



Propongo un juego:

 

Los 100 que pueden arreglarlo    


     Yo voto por hacer dos listas. Las 100 mayores fortunas personales del planeta y las 100 empresas con más activos del planeta (esto incluye bancos).
      Los miembros de esa lista deben invertir al menos el 30 % de su fortuna en ayudar a la creación de nuevas empresas o en inyectar liquidez en empresas existentes. En ambos casos, tiene que ser creando puestos de trabajo dignos.
Cada Donación debe repartirse al menos entre 30 entidades distintas.
     A cambio de nada.
     No se les dan acciones, ni derechos sobre futuros beneficios, ni control ni mando. Se les da el derecho de elegir a quién. Con una excepción:
     Las personas y empresas de ambas listas no se pueden dar el dinero unas a otras.
  
     Ponemos la lista en Internet.
     Al lado de cada nombre y cada foto, sólo un indicador de cuán cerca o lejos está de haber donado el 30%.
     Y dos botones: un abrazo y un desprecio. Ambos son botones y contadores, y muestran cuánta gente los ha pulsado.
     El juego dura un año.
     Entonces, con el dinero de la publicidad de la página (todo él y sólo él), construimos un gran monumento, muy duradero, que deje escrito en piedra los que ayudaron y los que no. Para siempre.
     Este monumento podrá ser copiado, en cualquier formato o tamaño, en cualquier lugar del planeta cuyos vecinos lo crean conveniente.

 

 

Jose