Se llama Jesús. Fue lo primero que le pregunté, claro. Es lo que tienen los nombres artísticos, que pasan por encima del tuyo.
Pero a este tío no le ha pasado nada por encima tras hacerse famoso. Era un musicazo, y ahí sigue haciendo música.
Estuvimos el jueves rodando un spot en Toledo, sobre unos contenedores que se ponen en los pueblos para tirar dentro los envases usados de fertilizante y esas cosas. Sigfito, se llama la empresa.
La cosa tuvo su curro, especialmente para Jesús, que tenía que salir en todos los planos haciendo todo tipo de cosas… bajo el sol del jueves en el campo (de ahí nuestro sonrosado tono de gambas a la plancha).
Pero el tío allí que se ponía, y si se tenía que estar quietecito para medir la luz, pues quietecito y sonriente, y si tenía que agarrar la pala para mover un montón de tierra en otro plano, pues dinámico y sonriente. Contando chistes. Sin pedir otra cosa que agua.
Decía "Pero si yo vengo de la mina, hombre…" "¿Qué quieres, que lo repita otra vez? ¡O quince o veinte!"
Una gozada, currar con él. A ver si hacemos un videoclip, o algo.
La gente que más vale es la más humilde. Es que no falla.
Jose.
P.D.: ¿Os acordáis de cuando Miguel nos avisó de su existencia? Aún no había pegao el boom… bueno, de hecho lo iba a pegar inmediatamente…


