
Damas, caballeros, abrimos Soñadores. A continuación os copio nuestro manifiesto:

Hay un cambio… pero ¿en qué consiste?
La pulsión del primate que crece es buscar el límite. Territorial, personal, mental. Esto nunca ha cambiado, ni lo hará.
¿Por qué los chavales no van a seguir nuestros esquemas educativos? Porque no entienden que eliminemos de la ecuación las cosas que, precisamente, definen a su generación: Internet y los dispositivos inteligentes.
Les pedimos que ignoren la existencia de Internet, cuando Internet es el territorio de su crecimiento. Esto es inútil.
Les obligamos a cargar con kilos y kilos de libros, mientras llevan en el bolsillo una máquina capaz de almacenar la enciclopedia británica entera y de conectarse a Internet.
A cambio, ellos nos arrojan a la cara unas cifras de fracaso escolar nunca vistas. A lo que nosotros respondemos aflojando la mano y poniéndoselo más fácil.
Y de nuevo, ellos responden con aún más fracaso escolar. Como es lógico. Jamás se ha visto en el Universo que la relajación genere potencial.
¿Dónde se rompe este bucle tan negro?
Donde siempre se ha roto. En el futuro.
El Sueño del Futuro
El futuro es el territorio donde todo puede ocurrir.
Pero tiene caminos conocidos. Esa mezcla entre previsión y libertad nos permite hacer planes divertidos a la vez que seguros. Nuestra forma de vida discurre entre obligaciones (como estudiar) y aventuras (como ir a ligar). Unas garantizan resultados, otras garantizan novedades.
Al pensar en el futuro, el chaval va eligiendo entre los caminos obligatorios, que le aportarán seguridad (estudiaré informática, que hay mucha demanda), y las aventuras que más le atraen o para las que más capaz se siente (juego al fútbol, monto un grupo, bailo break, escribo un blog… ruedo un corto).
Y, cuando piensa en cómo van a ser todos esos caminos y aventuras… está soñando.
Repito. Está soñando.
Mañana podría ser alcanzado por un rayo, pero el chaval ve su futuro con más claridad que la pizarra que tiene delante.
Y, en sus mejores momentos, se decide a construirlo. Se activa. Se esfuerza. Y mejora.
Así que tenemos que lo que en realidad alimenta su motor es una cosa inventada llamada “mi futuro”. Una pura construcción mental.
Un sueño.
…Bueno, pues todo lo que ha hecho la Humanidad, absolutamente todo, desde caminar en dos pies hasta el Ipad, ha sido antes uno de estos sueños de futuro.
Así que cuidadín con los sueños, que son muy, muy importantes.
Encontrándonos
Los chavales siguen queriendo que les enseñemos a soñar. Pero las clases no les estimulan para ello, porque nos han pillado.
Lo han notado, sí.
Saben que no sabemos a dónde vamos.
Mientras nos siguen en la excursión, han visto que lo que había detrás de la sierra no era para nada lo que les habíamos dicho. Donde les dijimos que habría un lago, hay un bosque. Donde dijimos que haría calor, hace frío.
Donde iba a haber trabajo, hay paro. Donde iba a haber futuro… también hay paro.
Así que miran las obligaciones que les proponemos, exploran los caminos de futuro que prometen… y no ven más que humo.
Claro, muchos no se lo creen y no toman los caminos. Y, como no hay más caminos, no toman ningún camino.
Y se quedan sin sueños.
Esto no puede seguir así. Si no somos capaces de inventarles un futuro, al menos démosles la oportunidad de inventarlo ellos. De mostrarnos sus sueños.
Tienen las herramientas tecnológicas para expresarse. Vamos a enseñarles a usarlas, y a dejar que las usen.
Pero sobre todo, vamos a acostumbrarles a soñar. Porque el futuro depende de ello.
Qué aporta “Soñadores”
Nuestra intención es enseñar. Utilizaremos el cine y otras artes para hacerlo, pero el fin no es convertir a todos los niños de España en directores de cine.
El fin es plantearles retos intelectuales que les impliquen emocionalmente y les pongan en la obligación de superarse a sí mismos, de rebasar incluso sus propias expectativas.
En nuestra larga experiencia realizando cortos con niños y adolescentes, han emergido con el tiempo los beneficios que les aporta:
- Autoestima.
- Conexión directa entre esfuerzo y resultado.
- Conexión directa entre pericia y calidad.
- Trabajo en equipo.
- Creación colectiva: no sólo perteneces a un grupo. Algo que has hecho tú os pertenece a todos.
- La Huella. El corto que has hecho, queda para siempre
Tras tantos años, muy pocos de los chicos se han dedicado profesionalmente al cine o al arte. Pero todos ellos han aplicado en sus carreras lo que aprendieron haciendo cortos; lo llevan grabado emocionalmente.
La enseñanza de todo
Los chavales tienen en sus dedos todo el conocimiento humano. Sólo hay que buscar. Pero para buscar, hay que entender las relaciones entre las cosas. Si quieres encontrar mariquitas, busca amapolas.
No vamos a desperdiciar ninguna ocasión de explicarles piezas de conocimiento aparentemente fuera de la enseñanza del cine. Cuando están con nosotros aprendiendo cine, están en modo aprendizaje, y eso hay que aprovecharlo.
Así que si mientras hacemos un corto de ciencia ficción surge la duda de en qué consiste la inteligencia artificial no nos vamos a parar a pensar: “un momento, esto no entra en los planes de estudio”. Entra en su territorio de exploración. Está en su mundo. Y no vamos a hacer como que no lo vemos. Cogeremos el tema y lo exploraremos. Les daremos un mapa, y les dejaremos hablar y debatir sobre lo que el conocimiento les sugiera. Así funciona la investigación, y así funcionan ellos.
Conclusión
No hay conclusión. Esto es un inicio. Comencemos. :-)
Jose