El Tren de El Pozo es el tren que yo cojo habitualmente, junto a mi casa.
El jueves estaba pachucho y me quedé en la cama, durmiendo. Entonces sonaron dos bombas.
Y, mientras morían 200 personas, yo desperté.
No tendré miedo. El miedo mata a la mente.
Seguiré cogiendo mi tren.
Acompañado para siempre por el recuerdo de mis herman@s.
Si quieres añadir algo o darme un abrazo, haz click aquí.